Trabajamos en crear una experiencia relevante, cada vez más personalizada y que responda a las necesidades e inquietudes de cada etapa vital y profesional.
En un mercado competitivo las empresas basan su estrategia de negocio en las personas como el elemento diferencial y definen estrategias de atracción y reclutamiento, que combinan técnicas sofisticadas de marketing, y estrategias complejas de recursos humanos para ser “los mejores empleadores”. ¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta su organización en la captación de talento? ¿Cómo afronta estos retos?
Nuestro gran reto es seguir evolucionando nuestra cultura organizativa y la forma en la que hacemos las cosas a la velocidad que se producen los cambios en nuestro entorno, sin perder nuestra esencia. Desde la alta dirección debemos favorecer y acompañar esa transformación y el desarrollo de las personas, para contar con compañías más competitivas, admiradas y mejor preparadas para el futuro.
Estamos convencidos de que, en un mercado cada vez más exigente en el que todas competimos por el mejor talento, la propuesta de valor que ofrecemos es determinante. Por eso en Mahou San Miguel trabajamos en crear una experiencia relevante, cada vez más personalizada y que responda a las necesidades e inquietudes de cada etapa vital y profesional, pero también a los requerimientos actuales del mercado y del negocio.
Para lograrlo, impulsamos una cultura empresarial ganadora, que sitúa a nuestros clientes y consumidores en el centro, y que nos está permitiendo reforzar nuestro liderazgo y seguir evolucionando para hacer frente a los retos que tenemos por delante. Todo esto hace que no solo seamos una empresa donde la gente quiere entrar a trabajar, sino donde quiere quedarse, contribuir al proyecto y hacerlo crecer.
Hoy estamos entre las 10 empresas más atractivas para trabajar en España, según el ranking Merco, y seguimos trabajando para aumentar nuestra capacidad de atraer, fidelizar y desarrollar talento.
Existe una discusión recurrente sobre la valoración del impacto y beneficios de la flexibilidad en el trabajo y, si el volver a la presencialidad es positivo e incluso necesario. ¿Cuál es la aproximación de su empresa a este tema? ¿Cuál es su opinión sobre el futuro en este campo tan importante para empleados y empresa?
Ante el debate generado en los últimos tiempos sobre este tema tenemos claro que conciliación y teletrabajo no son términos sinónimos. El poder trabajar en remoto es una medida de flexibilización más, que debe convivir con otras.
Además, haciendo gala de nuestro propósito basado en la importancia de compartir la vida, en Mahou San Miguel fomentamos los momentos de conexión de nuestros equipos.
Aprovechamos la tecnología y las nuevas formas de trabajo para impulsar medidas que permitan flexibilizar la jornada de trabajo y promover la desconexión cuando ha finalizado, facilitando así la conciliación de la vida personal y profesional.
Contamos con una política de trabajo en remoto para aquellos puestos que lo permiten, horarios de entrada y salida flexibles y una amplía batería de medidas que nos han llevado a alcanzar el nivel de Excelencia de conciliación en el certificado EFR de la fundación Másfamilia, situándonos como una compañía de referencia en la materia. Además, extendemos los beneficios de los que ya disfrutan nuestros profesionales a su entorno directo, con planes y alternativas de ocio para disfrutar de su tiempo libre con su familia o amigos.
Parece que las empresas dan una importancia creciente a las políticas de diversidad e inclusión. Por otro lado, en un entorno laboral cada vez más diverso nuestra sociedad parece estar dejando a los mayores de 50 e incluso de 45 al margen de la economía real. ¿Cuál es su visión sobre las políticas de DEI? ¿Cuáles son las iniciativas más significativas de su empresa en esta área?
En Mahou San Miguel, tenemos un objetivo claro en la gestión de nuestro equipo: construir el futuro a través de la suma de personas únicas, impulsando la diversidad de forma activa como fuente de riqueza en la sociedad. En base a esta premisa, trabajamos en soluciones que permitan a cada persona sentirse valorada y respetada en el plano profesional y personal, garantizando la dignidad, integridad e igualdad de trato y oportunidades de todos nuestros profesionales.
Somos además una compañía que aboga por el talento intergeneracional como fuente de riqueza. Por eso, nos enfocamos en desarrollar habilidades como el pensamiento crítico o la agilidad en el aprendizaje, buscando equipos cada vez más diversos y con una visión del mundo distinta que nos ayuden a afrontar con éxito los retos que están por venir. Además, promovemos y apoyamos políticas activas en materia de diversidad e igualdad, integrándonos en distintos foros desde los que promovemos nuestro compromiso en este ámbito.
En definitiva, trabajamos para trasladar el impacto positivo que tiene una compañía como Mahou San Miguel, que actúa guiada por un propósito y que es reflejo de una sociedad cada vez más diversa e inclusiva.
La tecnología es un elemento que impregna no solo el desarrollo de las propias organizaciones sino también la cultura. La IA está revolucionando todas las áreas de actuación y, como consecuencia, generando un interés creciente en la formación y el “reskiling”. ¿Cuál es su valoración sobre el impacto de la tecnología? ¿Cómo preparar a las organizaciones para afrontarlo con garantías de éxito?
La digitalización y la incorporación de nuevas tecnologías han pasado de ser un soporte, a convertirse en un pilar imprescindible en la gestión del negocio y de las personas. Concretamente la inteligencia artificial nos permite, desde el uso del dato y los modelos predictivos, anticiparnos y proponer soluciones a necesidades que se producen o se van a producir. Además, nos permite optimizar procesos, personalizarlos y ser más ágiles y eficientes, pudiendo dedicar más tiempo a tareas de mayor valor añadido.
El gran reto en el que estamos trabajando, es en cómo evolucionamos nuestras capacidades dentro del equipo para acompañar este cambio para incorporar esas nuevas formas de trabajo y transformaciones sin dejar a nadie atrás. Estamos, por ejemplo, muy enfocados en el desarrollo de nuevos itinerarios profesionales para evolucionar el mindset de los equipos, con el objetivo de que adquieran nuevas habilidades, capacidades y competencias que les permitan responder a las necesidades del mercado, tanto en digitalización, como en nuevas tecnologías y metodologías de trabajo, y mejorar su empleabilidad.
Con todo, las decisiones, el acompañamiento de los equipos y el desarrollo de una cultura organizacional sólida dependen de la interacción humana, que sigue siendo insustituible.
Vivimos un entorno en el que la inestabilidad geopolítica, social y económica complejiza el cambio constante que estamos viviendo. Mirando al futuro, y arriesgándonos a predecir lo que está por venir en los próximos años, ¿qué pautas sugeriría para preparar a las organizaciones? ¿Cómo ve el papel de la función de RRHH en este entorno?
Hoy trabajamos con modelos organizativos más líquidos que nos llevan a acelerar la adquisición de nuevas capacidades y herramientas, promoviendo una cultura de innovación en la organización a todos los niveles que nos lleve a evolucionar y estar mejor preparados para lo que vendrá.
En el contexto actual, creo que el futuro del trabajo pasa por modelos más flexibles, inclusivos y personalizados. La digitalización y las nuevas tecnologías nos permitirán mejorar la gestión del talento y evolucionar la cultura organizacional, pero la experiencia del empleado y su identificación con el propósito y el proyecto de compañía marcarán la diferencia.
Además, la sostenibilidad y el impacto social jugarán un papel cada vez más relevante en nuestra propuesta de valor. Todo ello en un entorno laboral que fomenta la flexibilidad, la conciliación, el bienestar y la diversidad como fuente de riqueza para la sociedad.