Voces RR. HH.

Adolfo Pellicer

VP & Country Manager de Workday en Iberia
Adolfo Pellicer

El 74% de los trabajadores españoles ya percibe un aumento de su productividad gracias a la IA, liberando hasta tres horas semanales que pueden dedicarse a tareas de mayor valor.

Estamos viviendo en nuestras organizaciones un momento extraordinario en relación con el talento. Todo parece orientado a atraer a los mejores y a analizar cada decisión desde la óptica de la fidelización. La llamada “guerra por el talento” es una realidad y tiene un impacto directo en aquellas organizaciones que descuidan aspectos clave como el employer branding, los procesos de reclutamiento y la gestión de la experiencia del candidato y del empleado. ¿Qué estrategias e iniciativas considera más eficaces para captar talento y fortalecer su engagement dentro de las organizaciones? La gestión del talento está evolucionando hacia modelos mucho más dinámicos, donde el foco está en entender las capacidades reales de las personas y acompañarlas en su desarrollo continuo. En este contexto, el enfoque basado en skills permite identificar mejor el potencial, facilitar la movilidad interna y construirtrayectorias profesionales más flexibles. La inteligencia artificial está acelerando esta transformación. Nos permite analizar grandes volúmenes de datos, anticipar necesidades de talento y personalizar la experiencia del empleado. De hecho, según uno de nuestros últimos estudios, el 74% de los trabajadores españoles ya percibe un aumento de su productividad gracias a la IA, liberando hasta tres horas semanales que pueden dedicarse a tareas de mayor valor. En este marco, las estrategias más eficaces pasan por combinar una propuesta de valor al empleado clara con experiencias personalizadas a lo largo de todo el ciclo de vida del talento: desde procesos de selección más transparentes y ágiles, hasta oportunidades de desarrollo continuo y movilidad interna guiada por datos. El engagement está cada vez más ligado a esa capacidad de crecimiento, a la transparencia y a la coherencia entre lo que la organización promete y lo que realmente ofrece en el día a día. La comunicación interna y el relato corporativo desempeñan un papel decisivo en el contexto actual. Las organizaciones necesitan articular un discurso coherente y auténtico que conecte con candidatos, empleados y clientes, y que refleje con claridad su cultura y sus valores. Desde su experiencia, ¿cómo es la comunicación que realmente funciona en su organización y consigue dejar huella? La comunicación interna ha pasado a ser una herramienta estratégica que conecta cultura, negocio y experiencia del empleado. Las organizaciones tienen hoy la capacidad de escuchar de forma continua a sus equipos y adaptar sus mensajes en función de datos reales. En este sentido, soluciones como Workday Peakon Employee Voice permiten capturar feedback frecuente y accionable de los empleados, ayudando a las organizaciones a entender en tiempo real qué les preocupa, motiva o desconecta a sus equipos. Esta escucha activa no solo mejora la toma de decisiones, sino que permite ajustar el relato corporativo para que sea más relevante, auténtico y alineado con la experiencia real del empleado. No se trata solo de construir un relato, sino de sostenerlo con hechos.La coherencia entre lo que se comunica y lo que el empleado vive es lo que genera confianza. Cuando las organizaciones integran datos de experiencia del empleado en su narrativa, consiguen una comunicación más creíble y con mayor impacto. Además, estamos viendo cómo la tecnología está integrando la comunicación directamente en el flujo de trabajo. La aparición de interfaces conversacionales permite acceder a la información, resolver dudas y ejecutar tareas desde un mismo entorno, reduciendo fricciones y mejorando la experiencia global del empleado. Esta combinación de escucha continua, datos y tecnología es la que realmente deja huella. Las nuevas tecnologías y, especialmente, la IA están transformando nuestras organizaciones. Nos permiten ser más ágiles y eficientes, pero también abren un debate relevante sobre el equilibrio entre lo tecnológico y lo humano. Los sesgos y las formas de preguntar y el uso que hacemos de la IA condicionan los resultados. Estamos ante una revolución tecnológica que necesariamente debe integrar a las personas. Desde su perspectiva, ¿cómo se está desarrollando la función de la IA en el ámbito de RRHH y qué impacto está teniendo en la organización? La inteligencia artificial está transformando de forma profunda la función de Recursos Humanos. Permite automatizar procesos, mejorar la toma de decisiones y acceder a información más precisa en menos tiempo. Pero el cambio más relevante es que estamos evolucionando desde asistentes que sugieren hacia agentes que ejecutan directamente dentro de los procesos de negocio. En este contexto, soluciones como Sana representan un avance significativo, al integrar la IA en los sistemas centrales de la organización. Esto permite no sólo obtener respuestas, sino también ejecutar tareas y automatizar flujos de trabajo con el mismo nivel de seguridad, contexto y cumplimiento normativo que el resto de la plataforma. A partir de ahí, el debate ya no está en el potencial de la IA, sino en cómo se implementa. En estudios recientes de Workday estamos observando que, aunque la tecnología mejora la eficiencia, también introduce nuevas dinámicas, como la necesidad de supervisar y validar los resultados. Este “coste oculto” obliga a replantear procesos y roles, y pone de manifiesto que la adopción de la IA no es solo tecnológica, sino organizativa. El impacto real se produce cuando la IA se integra en el flujo de trabajo, está conectada a datos fiables y permite a los profesionales centrarse en tareas de mayor valor. Ese equilibrio entre automatización y criterio humano es lo que va a marcar la diferencia en los próximos años y redefinirá el rol de RR. HH. dentro de la organización. La formación en nuestras organizaciones es un elemento clave. El reskilling es un elemento imprescindible para el desarrollo de nuestros empleados y marca el ADN de las organizaciones. Desde este enfoque ¿cómo se plantea la evolución de la formación en nuestras empresas? El reskilling se ha convertido en un elemento estratégico para las organizaciones. La adopción de la inteligencia artificial está poniendo de manifiesto que el verdadero valor no está solo en la tecnología, sino en la capacidad de las personas para utilizarla de forma efectiva. Muchas compañías están empezando a reinvertir el tiempo ganado gracias a la automatización en el desarrollo de capacidades. Esto no solo mejora la productividad, sino también la calidad de las decisiones y el impacto en el negocio. En paralelo, estamos viendo una evolución clara en el modelo de formación. El aprendizaje deja de ser un proceso puntual para integrarse en el propio flujo de trabajo, donde las personas adquieren conocimientos mientras realizan sus tareas diarias. En este sentido, soluciones como Workday Learning con capacidades de Sana reflejan bien este cambio de paradigma. La inteligencia artificial permite ofrecer recomendaciones personalizadas, generar contenidos adaptados al contexto y facilitar el acceso al conocimiento en el momento exacto en que se necesita, integrándose directamente en la experiencia de trabajo. Esto da lugar a un modelo de aprendizaje mucho más continuo, contextualizado y orientado a habilidades, donde la formación deja de estar separada del trabajo y pasa a formar parte de él, reforzando así la capacidad de adaptación de las organizaciones. Vivimos en un entorno profesional donde conviven distintas generaciones, desde perfiles senior hasta la Generación Z. Sus formas de trabajar, expectativas e intereses colectivos pueden ser diferentes, pero todas resultan necesarias para el equilibrio y el desarrollo de las organizaciones. Desde su experiencia, ¿qué valor diferencial están aportando las nuevas generaciones y cómo pueden las organizaciones seguir potenciando el talento senior en este contexto multigeneracional? La convivencia generacional es uno de los grandes activos de las organizaciones actuales. Las nuevas generaciones aportan una gran capacidad de adaptación tecnológica, una mentalidad más flexible y una clara orientación al propósito. Al mismo tiempo, la creciente adopción de la inteligencia artificial está poniendo en valor competencias clave asociadas al talento senior, como el pensamiento crítico, la experiencia y la capacidad de interpretar resultados en contexto. El reto está en combinar ambas perspectivas y generar entornos de colaboración donde el conocimiento fluya en ambas direcciones.  Para seguir potenciando el talento senior, es clave involucrarlo en roles de mentoring, en la definición de nuevos modelos de trabajo y en la validación de decisiones apoyadas por la IA. Las organizaciones que lo consiguen son más resilientes, innovadoras y están mejor preparadas para afrontar el cambio. La función de Recursos Humanos ha experimentado una profunda transformación en los últimos años, consolidándose como un área estratégica y directamente vinculada al negocio. El rol del director de Personas es hoy más transversal y decisivo que nunca. En este contexto, ¿qué papel cree que jugará Recursos Humanos en los próximos años y cómo evolucionará su posición dentro de la organización? Recursos Humanos está consolidándose como una función estratégica con un papel clave en la transformación de las organizaciones. Su evolución estará marcada por la capacidad de integrar tecnología, datos y talento en un modelo coherente. La inteligencia artificial va a actuar como acelerador de este cambio, pero también va a exigir una mayor responsabilidad en ámbitos como la ética, la transparencia y el diseño de nuevos modelos de trabajo. RR. HH. tendrá que liderar la redefinición de roles y el desarrollo de nuevas capacidades. Además, el uso del dato será cada vez más relevante para anticipar necesidades y tomar decisiones más informadas. En este contexto, RR. HH. se posiciona como un actor central para garantizar que la transformación tecnológica se traduzca en valor real para el negocio y para las personas. En los próximos años, las áreas de Personas que consigan combinar esta visión estratégica con una implementación responsable de la tecnología serán las que marquen la agenda de cambio en sus organizaciones.

Publicación
29 de mayo de 2026